Cuando hay mucha gente en una celebración: el bufé artesanal de Pomar para celebraciones de verano

El verano multiplica las ocasiones para reunirse. Una comunión que se prolonga hasta la tarde, una celebración familiar en el jardín, una cena de empresa en la terraza, una reunión de amigos que acaba siendo más grande de lo previsto. Son esos momentos en los que hay que pensar en la comida para muchos, y en los que la diferencia entre un bufé hecho con cuidado y uno de producción en serie se nota desde el primer bocado.

En Pomar llevamos más de cien años haciendo pastelería y cocina para celebraciones. No somos un catering industrial ni una empresa de eventos: somos una pastelería de quinta generación que, además de dulces y pan, elabora artesanalmente todo lo que necesitas para poner una mesa con producto de verdad. Y en verano, que es cuando más se celebra, esa oferta cobra especial sentido.

Hay piezas del bufé de Pomar que son, en sí mismas, una declaración de identidad. El frito mallorquín es una de ellas. Elaborado en nuestro obrador con el mimo que requiere un plato tan arraigado en la cocina de la isla, es una de esas cosas que no puedes poner en cualquier mesa si no tienes el producto y el conocimiento adecuados. En Can Pomar lo tenemos.

La barra de pollo —rellena de pollo, nueces, lechuga y otros ingredientes— y la barra de jamones son dos piezas perfectas para centrar una mesa de verano. Se cortan en raciones, se sirven con facilidad y resuelven con elegancia el momento en que hay que alimentar a mucha gente sin que la calidad se resienta. Lo mismo ocurre con el brazo de salmón, una pieza que siempre llama la atención sobre la mesa y que en Pomar elaboramos con la misma dedicación que cualquier otro producto de la casa.

Para quien busca algo más clásico de bufé, los canapés de pan inglés con mayonesa y sabores variados son un recurso que nunca falla. Y los mini vol-au-vents rellenos, la quiche lorraine, las mini quiches variadas o los huevos rellenos completan una oferta de pastelería salada de bufé que ha ido creciendo generación tras generación, incorporando técnicas y recetas que Francesc Pomar trajo de sus viajes y estudios y que hoy sus descendientes siguen elaborando con las mismas exigencias de calidad.

Una celebración no está completa sin un final dulce. Y en Pomar, el final dulce puede tomar muchas formas. La repostería fina y la repostería de hojaldre son opciones pensadas precisamente para esto: piezas pequeñas, variadas, que permiten que cada invitado elija lo que más le apetece sin que nadie se quede sin su favorita. Los éclairs variados son otra de esas piezas de pastelería francesa que en Pomar dominamos desde hace décadas, y que en una mesa de verano resultan elegantes, deliciosos y fáciles de tomar.

Y si la ocasión lo merece, siempre está la opción de encargar una tarta o un pastel entero. El catálogo completo, con precios y posibilidad de fijar día y hora de recogida o entrega a domicilio, está disponible en pomaronline.com.

Lo que parece sencillo sobre la mesa ha requerido horas de trabajo en el obrador. Cada pieza de bufé que elaboramos en Pomar pasa por las mismas manos, los mismos criterios de calidad y los mismos ingredientes de primera calidad que el resto de nuestra producción. Las harinas, la leche, los aceites: todo viene directamente del productor. No hay atajos.

Si tienes una celebración este verano y necesitas organizar la comida o los aperitivos, pásate por cualquiera de nuestras tiendas para hablar con nosotros o haz tu pedido online con antelación.

Porque lo mejor que puede pasarle a una celebración de verano es que la comida esté a la altura de la ocasión. Y en eso, en Pomar, tenemos mucha experiencia.