El arte del chocolate: el secreto del templado

El chocolate tiene un lugar especial en nuestras mesas navideñas, y parte de su encanto reside en ese brillo perfecto y esa textura crujiente que lo hacen tan irresistible. Muchas veces nos preguntáis cuál es el truco para lograr un acabado tan bonito, y hoy queremos compartir con vosotros que no es magia ni un secreto exclusivo, sino el resultado de respetar el chocolate y tratarlo con el cuidado que merece.

El templado consiste en calentar el chocolate para disolver los cristales de grasa, luego enfriarlo ligeramente para formar nuevas redes de cristales y, finalmente, volver a calentarlo un poco para eliminar los cristales inestables y dejarlo cristalizar de forma homogénea. Este proceso es el que le da al chocolate esa red estable de grasa que garantiza su brillo y su inconfundible textura crujiente.

La temperaturas para este proceso están alrededor de los 30 grados. El resto del secreto es pura habilidad, paciencia y respeto por el producto.

Si os parece complicado intentarlo en casa, no os preocupéis. Siempre podéis visitarnos en nuestras tiendas de Palma o Campos para disfrutar de las creaciones de chocolate que llenan nuestras vitrinas cada día. Y más aún en Navidad, cuando el chocolate se convierte en un símbolo de celebración, tradición y momentos compartidos. ¡Os esperamos con lo mejor de nuestro obrador!