El pan de Can Pomar: lo que se amasa de madrugada para que esté en tu mesa a primera hora
Hay algo que poca gente se plantea cuando entra en una panadería a comprar el pan del desayuno: a qué hora empezó a hacerse ese pan. En Pomar, la respuesta es sencilla. En nuestras tiendas se abre muy muy pronto. Para que eso sea posible, el trabajo en el obrador empieza bastante antes. Así ha sido siempre, desde que Francesc Pomar Aguiló abrió su primera panadería en el centro de Campos en 1902. El pan requiere tiempo, y nosotros se lo damos.
El verano cambia el ritmo de muchas cosas en Mallorca, pero no cambia lo que pasa en nuestro obrador. Los mismos procesos, la misma dedicación, los mismos ingredientes. Lo que sí cambia es el contexto en que ese pan llega a la mesa: desayunos más largos, tardes en la playa con algo preparado, bocadillos que viajan en la bolsa de la playa, meriendas al fresco. Y para todo eso, el pan importa.
Entre todos los panes que elaboramos en Pomar, el pa de xeixa merece un apartado propio. La xeixa es una variedad de trigo antigua, típica de Mallorca, que durante siglos fue la base del pan en la isla antes de que las variedades más productivas la fueran desplazando. Su recuperación en los últimos años ha devuelto a las mesas mallorquinas un pan con un sabor y una textura que las harinas industriales no pueden replicar. En Pomar lo elaboramos rebanado, para que sea cómodo de usar en el día a día, sin perder nada de lo que lo hace especial. Es un pan con carácter, con corteza, con la personalidad de un cereal que lleva siglos en esta tierra.
El pan moreno rebanado y el pan blanco rebanado completan la oferta de pan de molde para el desayuno y la merienda. Son panes elaborados en nuestro obrador, sin los aditivos ni conservantes que caracterizan al pan industrial envasado. Se nota en el sabor y se nota en la textura.
Si hay un producto de Pomar que está ligado al verano mallorquín de una manera casi emocional, ese es el panecillo de aceite —el panet d’oli. Tierno, ligeramente esponjoso, con ese punto que lo hace diferente a cualquier otro panecillo. Es el pan que va con el aceite y el tomate en los desayunos de verano, el que acompaña el embutido en la playa, el que muchos recuerdan de los fines de semana en Es Trenc o Ses Covetes. En Pomar lo hacemos con la misma receta de siempre. Sin variaciones, sin actualizaciones innecesarias. Porque hay cosas que no necesitan mejorarse.
El llonguet es otra de esas piezas de panadería con personalidad propia. Pequeño, de corteza ligeramente crujiente, con esa forma característica que lo identifica al momento: es el pan del bocadillo de siempre en Mallorca, el que aguanta bien el relleno sin deshacerse y que sigue siendo uno de los más pedidos en nuestras tiendas.
Lo que distingue el pan artesanal del pan industrial no es solo el sabor, aunque el sabor sea lo primero que se nota. Es también la forma en que está hecho: sin prisa, con ingredientes que vienen directamente del productor, con el control de calidad que solo es posible cuando el mismo obrador que hace el pan también hace las ensaimadas, las tartas y las empanadas. En Pomar todo sale del mismo sitio y pasa por las mismas manos. Eso es lo que significa la artesanía en pastelería: no una etiqueta, sino una manera de trabajar.
Este verano, si estás en Campos o en Palma, pásate por nuestras tiendas a primera hora.
Y si prefieres organizarte con antelación, en pomaronline.com puedes hacer tu pedido de pan, bollería o cualquier otro producto para recogerlo en tienda o recibirlo a domicilio en el día y hora que mejor te venga.
Porque el buen pan no espera. Y nosotros tampoco.
