Panades de Pascua, la eterna discusión entre pasta dulce y pasta salada
Cuando llega la Semana Santa en Mallorca hay aromas que se repiten año tras año en las cocinas y obradores de la isla. Entre ellos, uno destaca por encima de todos: el de las empanadas de Pascua, conocidas popularmente como panades. Son uno de los grandes símbolos gastronómicos de estas fechas y una tradición muy arraigada en las familias mallorquinas.
Pero junto a esa tradición aparece también una pequeña “discusión” que se repite cada año:
¿La masa debe ser dulce o salada?
En realidad, no hay una única respuesta. Y esa es precisamente la riqueza de esta receta.
Las empanadas mallorquinas tienen un origen muy antiguo. Algunos estudios sitúan sus raíces en tradiciones culinarias de origen judío, donde ya se preparaban masas sin levadura rellenas de carne, especialmente de cordero. Con el paso del tiempo y tras la cristianización de la receta, se incorporaron ingredientes como la manteca o la sobrasada que hoy forman parte de muchas versiones tradicionales.
Durante siglos, estas empanadas se han preparado especialmente en Semana Santa, cuando las familias se reunían para elaborar grandes cantidades que luego se consumían durante los días festivos.
De hecho, una de las razones de su éxito es precisamente su practicidad: la masa protege el relleno y permite que se conserve durante más tiempo, algo muy útil en épocas en las que no existía refrigeración.
Si hay un relleno que representa la Pascua mallorquina es el cordero, normalmente acompañado de ingredientes que aportan sabor y jugosidad.
Estas combinaciones forman parte del recetario clásico de la isla y siguen siendo las favoritas de muchos amantes de las panades.
Y aquí llega la cuestión que divide a muchas mesas mallorquinas.
Para muchos puristas, la masa tradicional debe ser neutra o ligeramente salada, elaborada con ingredientes como harina, manteca, aceite y huevo. Esta versión resalta el sabor del relleno y mantiene el carácter rústico del plato.
Otros prefieren una masa ligeramente dulce, que crea un contraste delicioso con el relleno salado de carne.
Esta versión tiene también historia: antiguamente se decía que las empanadas de pasta dulce eran propias de las casas más acomodadas, donde el azúcar —un ingrediente caro durante siglos— podía utilizarse con mayor facilidad.
La verdad: ambas son auténticas. Si algo caracteriza a la gastronomía tradicional es su diversidad.
En Mallorca hay familias que siempre las han hecho con pasta salada, mientras que otras no conciben las panades sin ese ligero punto dulce en la masa.
Y lo cierto es que ambas versiones forman parte de la tradición.
Al final, la elección depende de algo muy sencillo: los gustos de cada casa, de cada familia… y de cada persona.
En Pastisseries Pomar creemos que la mejor manera de mantener viva una tradición es respetar su diversidad.
Por eso elaboramos nuestras empanadas de Pascua de forma totalmente artesanal, siguiendo los métodos tradicionales del oficio pastelero.
Cada panada se prepara a mano, una a una, con masa trabajada artesanalmente, con materias primas de primera calidad y con rellenos tradicionales como cordero o cordero con guisantes o cerdo y cerdo con guisantes.
El proceso comienza con la elaboración de la masa, que se trabaja hasta conseguir la textura perfecta. Después se forma manualmente la base, creando ese característico “cuenco” de masa donde se colocan cuidadosamente los ingredientes del relleno.
El siguiente paso es cerrar cada empanada con su tapa y sellarla con el clásico pellizco manual que tantas generaciones de pasteleros han repetido.
Un trabajo que requiere tiempo, experiencia y cariño, porque las buenas panades no se improvisan.
La diferencia de una empanada artesana.
En un producto tan tradicional, la diferencia entre una empanada industrial y una artesana se percibe desde el primer momento.
Una empanada artesana destaca por:
- La calidad del relleno
- El equilibrio de la masa
- El sabor auténtico de los ingredientes
- Y ese toque único que solo aporta el trabajo manual
Son pequeños detalles que convierten cada empanada en algo especial.
La Semana Santa es uno de los momentos más esperados del año para disfrutar de estas recetas tradicionales.
Si quieres asegurarte de tener tus empanadas artesanas de Pascua, puedes encargarlas con antelación.
Puedes hacerlo de dos formas:
A través de nuestra tienda online pomaronline.com o visitándonos en nuestras tiendas de Campos o Palma
