A veces equivocarse es bueno

Aunque parezca una locura, el hecho de cometer un error en pastelería, puede significar conseguir un producto aún mejor que el que venías haciendo.

Hoy os contamos la historia del brownie, el archiconocido postre americano de chocolate que nació como producto de un descuido de un pastelero que olvidó añadir levadura a su bizcocho.

Si observamos sus ingredientes, podemos intuir que el bizcocho original estaba realmente bueno, pero sería mucho más esponjoso. Si respetamos su receta, obtenemos un bizcocho de color marrón, con intenso sabor a chocolate y con nueces. Pero es su textura lo que hace especial al brownie. 

¿Qué os queremos decir con esto? Pues que muchas veces es necesario probar y probar para conseguir un producto realmente bueno, pero que otras veces, y cuando menos te lo esperas, consigues un producto maravilloso a partir de un descuido. Cosas que pasan en nuestro gremio!

Si os ha gustado este artículo, os prometemos alguno más con algún error que ha dado lugar a clásicos de la pastelería… os adelantamos que hay varios!